jueves, 15 de julio de 2010

La memoria y el misterioso número siete

Fuente http://www.muyinteresante.es/la-memoria-y-el-misterioso-numero-siete

Haz la siguiente prueba: pídele a un amigo que haga una lista de diez palabras o numeros. Léela una vez. Luego intenta recordar los elementos y decirlos en voz alta. La mayoría de la gente repite un máximo de siete elementos.




Todo tiene que ver con la memoria de trabajo, un tipo de memoria a corto plazo que funciona como una pizarra donde escribimos y borramos rápidamente la información antes de que pase a formar parte de la memoria más duradera o desaparezca rápidamente. Este mecanismo es esencial para mantener una conversación, recorrer una ciudad nueva o marcar un simple número de teléfono. Pero su espacio es reducido. Concretamente, está limitado al “mágico número siete”.



Pero, ¿por qué esa cifra? Mikhail Rabinovich, neurocientífico de la Universidad de California en San Diego, y Christian Bick, del Instituto alemán Max Planck, parecen tener la respuesta. En un artículo publicado en noviembre en la revista Physical Review Letters, los investigadores presentan un modelo matemático que explica cómo se activan las neuronas cuando registran una secuencia de números o palabras. Según su esquema, para cada ítem se activa un grupo de neuronas que inhibe al resto momentáneamente mientras se retiene información, y también mientras se recuerda. Cuando más larga es una frase o una cadena de cifras, más difícil resulta para las células excitadas mantener inactivas a las otras células nerviosas. En concreto, recordar siete elementos requiere 15 veces más “supresión neuronal” que recordar tres. Y para recordar diez necesitaríamos 50 veces más capacidad de inhibición. Repetir más de diez cifras o palabras usando nuestra memoria temporal resulta fisiológicamente imposible para casi todos excepto para los autistas, cuyo cerebro parece capaz de crear circuitos mucho más fuertes que el de un sujeto normal. “El cerebro es una compleja máquina bioquímica”, asegura Rabonovich.

¡Usted no decide - Su cerebro primitivo, si!

Fuente http://www.tuposicionamiento.com/Neuromarketing_-_La_ciencia_hace_marketing-id_noticias-5.html

No le ha parecido que toda acción de promoción o ventas que realice para que sus posibles compradores se enteren de lo bonito de su producto, no tiene el impacto esperado?


Ha probado con publicidad en medios gráficos, televisión, radio e inclusive internet, pero tampoco ha obtenido los resultados que esperaba o le contaron que iba a tener.

La ciencia ha investigado, donde radica las emociones humanas de forma práctica, dónde se originan, y también donde se localiza las necesidades mas básicas del ser humano en el cerebro.

Ha descubierto cosas interesantísimas:



Nuestro cerebro está compuesto por 3 cerebros:



•

•Primitivo (Reptílico)

•

•Medio (Donde se encuentran las emociones o límbico)

•

•Corteza (Donde razona, elabora, analiza o Neomamífero)





Funciona de la siguiente manera, ante un estímulo externo e inmediato, ingresa rápidamente por nuestros sentidos y lo detecta nuestro cerebro medio "el de los sentimientos y emociones" luego pasa al nuestra corteza cerebral o cerebro superior (el analítico) luego estas dos partes del cerebro, pasan su propia envían esta información "analizada" y "sentida" al cerebro primitivo quien estos datos de información, finalmente toma la decisión.







Ejemplo:



Piense: cuando va caminando por la calle y de reojo nota en segundos que algo va hacia su cabeza súbitamente, de repente tiende a agacharse para evitarla, pero al ver que era una sombra provocada por una rama de un árbol moviéndose, no llega a terminar la acción de agacharse.

Que ha pasado: el estímulo fue el movimiento de la sombra, que fue detectado por nuestros sentidos al micro segundo nos fuimos agachando lo primero tomó las riendas, por así decirlo su cerebro primitivo, que actuó y le hizo reaccionar pero luego pasado unos microsegundos, recibió la información procesada de la corteza cerebral, avisándole que era una sombra y no un objeto amenazante, y decide abortar el "agacharse" por completo.



Lo que quiero decir con ello que siempre, siempre decidimos sin darnos cuenta y luego nuestro cerebro lógico, analítico, lo justifica con una respuesta razonada a lo que decidimos hacer.



A partir de este entendimiento fisiológico del cerebro humano, podemos interactuar de manera mas directa comunicando nuestro servicio, y hablarle directamente al verdadero decisor del nuestro cliente potencial: Nuestro cerebro primitivo. Y nosotros aplicaremos esto al posicionamiento potenciándolo y haciendo neuroposicionamiento.

sábado, 8 de mayo de 2010

martes, 4 de mayo de 2010

El cerebro se apaga y enciende sin parar cuando falta el sueño

Haber pasado una noche sin dormir es suficiente para que el cerebro se haga inestable y comience a ser propenso a sufrir 'apagones' similares a los de la red eléctrica: breves episodios que hacen que la cabeza oscile entre la plena conciencia y el sueño.

Es la conclusión -poco sorprendente para cualquiera que haya haya trasnochado alguna vez- a la que han llegado investigadores estadounidenses.

El trabajo de los científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pensilvania, en EEUU, ha consistido en utilizar la resonancia magnética funcional para observar cómo se comportaba el cerebro de los participantes en el estudio cuando habían descansado bien, y qué diferencias de funcionamiento había respecto a aquellos días en los que no habían podido dormir ni un solo minuto.



Como un árbol de navidad

Y comprobaron que en el segundo caso, los estados son alternativos y cambian entre sí continuamente. "Imagínate que estás sentado en una habitación viendo una película, con las luces encendidas. En un cerebro estable, esas luces están conectadas durante todo el tiempo. En un cerebro con sueño las luces, de repente, se apagan", afirma David Dinges, que encabeza el estudio publicado en Journal of Neuroscience.

Los resultados del estudio muestran que cuando los 24 voluntarios eran sometidos a privación total de sueño durante un día, algunas regiones del mapa de su cerebro dejaban de 'iluminarse' de pronto, para volver a funcionar un poco más tarde. O en otras palabras: un cerebro somnoliento alterna periodos en los que funciona a pleno rendimiento con otros en los que la atención y el procesamiento de las imágenes que recibe cae súbitamente.

Tomado de ADN

lunes, 26 de abril de 2010

Transmisión de Pensamientos

Todo el mundo, hoy en día, quisiera practicar la transmisión del pensamiento, y sueña con el placer de comunicarse con algún amigo ausente, sin ayuda del teléfono o del correo. Muchos creen que pueden verificarlo con poco esfuerzo, y se sorprenden extraordinariamente cuando fracasan en absoluto en sus intentos. Sin embargo, es cosa clara que es necesario poder pensar antes de poder transferir el pensamiento, y que hay que poseer algún poder de pensar con fijeza a fin de enviar una corriente de pensamiento a través del espacio. Los pensamientos débiles y vacilantes de la mayor parte de la gente sólo causan trémulas vibraciones en la atmósfera del pensamiento, por estar dotadas de la más intima vitalidad, y aparecen y desaparecen a cada minuto sin construir formas definidas. Una forma de pensamiento tiene que ser claramente modelada y bien vitalizada para poderse enviar en cualquier dirección, y lo bastante fuerte para producir, al llegar a su destino, un duplicado de si misma. Hay dos métodos de transmisión de pensamiento: uno que pudiera distinguirse como físico y el otro psíquico; uno perteneciente al cerebro lo mismo que a la mente, y el otro sólo a esta última. Un pensamiento puede ser generador por la conciencia, causar vibraciones en el cuerpo mental, luego en el astral, hacer surgir ondas en el etéreo y luego en las moléculas densas del cuerpo físico; estas vibraciones cerebrales afectan al éter físico cuyas vidas marchan hasta llegar a otro cerebro, en cuyas partes, densa y etérea, despiertan vibraciones. Este cerebro receptor causa vibraciones en el cuerpo astral, y luego en el mental con él ligados, y las vibraciones en el cuerpo mental despiertan el estremecimiento respondiendo en la conciencia. Tales son las muchas estaciones del arco que recorre un pensamiento, pero este recorrido del arco no es necesario. La conciencia puede, al causar vibraciones directamente al cuerpo mental, lanzar estas vibraciones directamente al cuerpo mental de la conciencia receptora, evitando así la vuelta que se ha descrito. Veamos lo que sucede en el primer caso. Hay en el cerebro un pequeño órgano, la glándula pineal, cuyas funciones son desconocidas de los psicólogos occidentales y del cual éstos no se ocupan. Es un órgano rudimentario en la mayor parte de la gente, pero que está evolucionando, no retrogradando, siendo posible apresurar su evolución hasta que llegue al estado en que pueda ejercer la función que le es propia, y la cual ejecutará en todos en el porvenir. Es el órgano para la transmisión del pensamiento tanto como los ojos lo son de la visión y el oído de oír. Si alguien piensa intensamente en una sola idea, con concentración y atención sostenida, llegará a sentir un ligero estremecimiento o sensación de hormigueo en la glándula pineal. El estremecimiento tiene lugar en el éter que compenetra la glándula, y causa una ligera corriente magnética que origina la sensación de hormigueo en las moléculas densas de la glándula. Si el pensamiento es bastante fuerte para causar la corriente, entonces el pensador sabe que ha conseguido que su pensamiento llegue a un punto de penetración y fuerza que lo hace capaz de ser transmitido. La vibración del éter en la glándula pineal ocasiona ondas en el éter circundante semejantes a ondas de luz, sólo que mucho más pequeñas y más rápidas. Estas ondas se transmiten en todas direcciones poniendo el éter en movimiento y estas ondas etéricas, a su vez, producen ondulaciones en el éter de la glándula pineal de otro cerebro, y de éste son transmitidas al cuerpo astral y al mental en sucesión regular, llegando de este modo a la conciencia. Si esta segunda glándula pineal no puede reproducir estas ondulaciones, entonces el pensamiento pasará desapercibido, sin hacer impresión, lo mismo que las ondas de la luz no impresionan el ojo de una persona ciega. En el segundo método de transmisión del pensamiento, el pensador después de crear una forma de pensamiento en su propio plano, no lo hace descender al cerebro, sino que lo dirige inmediatamente a otro pensador en el plano mental. La facultad de hacer esto de un modo deliberado, implica una evolución mental mucho más elevada que el método físico de transmisión; pues el emisor necesita tener conciencia propia en el plano mental, a fin de poder practicar a sabiendas este poder. Pero tal poder se ejercita constantemente por todos nosotros de un modo indirecto e inconsciente, puesto que todos nuestros pensamientos causan vibraciones en el cuerpo mental, las cuales, dada la naturaleza de las cosas, tienen que propagarse al través de la sustancia mental circundante. Y no hay razón para limitar el término transmisión del pensamiento a la transmisión consciente y deliberada de un pensamiento particular de una persona a otra. Todos nos estamos afectando continuamente unos a otros por estas ondas del pensamiento, puestas en acción sin intención definida, y lo que se llama opinión pública es en gran modo creada de esta manera. La mayor parte de la gente piensa en determinado sentido, no porque hayan pensado cuidadosamente un asunto y llegado a una conclusión, sino porque un gran número de personas piensan así y arrastran a las demás.

domingo, 13 de diciembre de 2009

La Red Neuronal

¿Llevaríamos las bolsas de desperdicios a un templo sagrado? Seguramente, no. Sin embargo, nuestra cultura, que nos provee la programación que recibimos desde el primer momento de vida, tiene varios “virus” o mentiras, que contaminan nuestra mente.
Podríamos pensar la palabra emoción como e-moción = energía en movimiento.
Las emociones son originadas en nuestro cuerpo por aquellos pensamientos en los cuales creemos. Si creemos en una mentira, se producirá en nosotros una acumulación de elementos energéticos tóxicos y sobrevendrán disfunciones y falta de vitalidad. Es fundamental considerar a los pensamientos como herramientas invalorables que nos pueden ayudar en nuestra experiencia de vida. El hecho de que no los podamos ver, sopesar o medir no disminuye su importancia. La mente racional –con todos sus pensamientos y sus opiniones sobre nosotros mismos y sobre la vida en general– tiene el poder de mover poderosas energías en nosotros. La mente racional es una creación milagrosa y merece ser tratada como tal.

La mente está continuamente disparando sensaciones y sentimientos en nuestro cuerpo. Nuestra manera de pensar condiciona nuestras sensaciones y, por ende, nuestro campo de energía en el que estamos. El campo energético es muy dinámico y experimenta permanentes cambios que, la mayoría de las veces, empiezan con nuestros pensamientos.
El escritor y poeta Percy Bysshe Shelley (1792-1822) escribió en su Defensa de la poesía, "Todas las cosas existen como se perciben, por lo menos en lo referente al perceptor."

Exponiendo el sistema de creencias
La ciencia moderna compara el cerebro humano con un extraordinario centro de comandos que procesa datos e instrucciones recibidas desde diversas localizaciones del organismo.
En nuestro cerebro se alojan trillones de células llamadas neuronas; se dice que en el sistema nervioso hay tantas neuronas como estrellas hay en nuestra galaxia. Esas neuronas se unen formando las cadenas neuronales y todas las cadenas neuronales integran la red neuronal.

Ahora bien, la red neuronal es activada por impulsos eléctrico-químicos generados en el cerebro. Este flujo cargado de información, que recorre de una punta a la otra el sistema nervioso, es llamado info-energía y viaja de una célula a la otra a una altísima velocidad. La info-energía está constituida, entre otros elementos, por los neurotransmisores.

En realidad, los neurotransmisores actúan como mensajeros eléctrico-químicos que las neuronas “usan” para comunicarse unas con otras. Así, un simple pensamiento puede disparar enormes cantidades de neurotransmisores. Cuando una neurona envía sus neurotransmisores a las otras neuronas con las que está conectada, se genera una experiencia interna en forma de sensaciones y emociones, y la relación entre esas neuronas crea lo que llamamos cadena neuronal.

En síntesis, cuando un pensamiento se presenta, la red neuronal se activa y sucede internamente una experiencia en forma de emoción o de sensación.
Pero, si el mismo estímulo, con la misma calidad de info-energía, es enviado una y otra vez, las cadenas neuronales desarrollan una relación muy cercana e íntima que se mantiene a través del tiempo. Las dendritas y el axón, que son como brazos que poseen las neuronas, se extienden tratando de conectar más y más neuronas vecinas, de modo que la cadena neuronal se fortalece.
Todas las adicciones y compulsiones conocidas se ajustan a este patrón neuro-energético y es esto precisamente lo que resulta en una resonancia electromagnética.

Una resonancia es un patrón inconsciente en acción, que manifiesta externamente la realidad con la que está resonando internamente. Cuando diariamente se usan los mismos patrones de pensamiento, esas relaciones internas son reforzadas, y así se reproduce la misma reacción emocional. Como consecuencia, atraemos externamente las frecuencias que están resonando internamente.

A partir de la repetición de los mismos patrones se construye la imagen de sí, que, como sabemos, es una reacción a heridas emocionales o físicas sufridas en el pasado. Es simplemente una imagen y como tal, no es real, nunca fue real y nunca lo será. Ego, yo inferior, falsa personalidad, falso yo o máscara son otras denominaciones que se usan para definir el mismo concepto.

Trabajando con la memoria celular, hemos descubierto que debajo de todo estado negativo se esconde una motivación positiva. Esto es así aun en el caso de esos dolores físicos o emocionales que desearíamos poder erradicar de nuestras vidas.

La Memoria Celular

En la memoria de nuestras células esta escrito el programa completo de tu existencia. Ella refleja la expresión de ti como un ser holístico. Es importante que no nos dejemos confundir por los viejos conceptos de "mente", "cuerpo" y "espíritu". Ellos son simplemente rótulos que han sido creados por la mente humana para tratar de definir los diferentes niveles de experiencia. Pero la experiencia humana es multidimencional. Esa separación por nombres es virtual. No es real. Cada punto dentro de la memoria celular, contiene la información completa del todo holístico. Esta información es infinitamente accesible a todas y cada una de las células del cuerpo. Si reducimos una célula hasta el nivel del átomo, veríamos que está conformada por haces sutiles de lo que se ha llamado "info-energía." Esta info-energía incluye la información física, mental, emocional y espiritual que proviene de toda la experiencia de vida, herencia genética y generaciones pasadas. Nada de lo que experimentamos, escapa de quedar impreso y grabado dentro del holograma celular, en la forma de memoria. Lo que comúnmente llamamos "memoria celular" es el campo energético celular colectivo, generado por estas memorias celulares individuales.

La información guardada en la memoria celular nos condiciona de tal manera, que nos predispone a percibir y comportarnos de una cierta, determinada manera. Para usar la analogía de una computadora, el ser holístico sería el disco duro. La memoria celular es la base de datos de ese disco. Los archivos dentro de la base de datos, son las memorias celulares. Todas las cosas que alguna vez nos han pasado, están grabadas en las células de nuestro cuerpo, en forma similar a los archivos que han sido guardados en una computadora. De esta manera, lo que esta guardado allí, influencia nuestras relaciones con cada una y todas las cosas, que nos estén sucediendo. Esto afecta la forma en que nosotros realizamos nuestras tareas rutinarias y el modo en que reaccionamos al stress y de como manejamos los desafíos emocionales en nuestras vidas.

Dentro de la memoria celular, están almacenados todas las improntas concientes e inconscientes de comportamientos improductivos, que no nos permiten sentirnos felices, saludables, alcanzar nuestros objetivos despertando a nuestro potencial. De esta manera, nuestros cuerpos han sido diseñados para auto curarse.

Pero si nuestros cuerpos han sido creados para mantener la salud, armonía y conexión entre sus partes; cual es la razón por la que las enfermedades se vuelven crónicas?
Si nuestros cuerpos están diseñados para mantener la vitalidad y la salud, por qué ello no sucede naturalmente? La respuesta más simple en nuestra experiencia de estos últimos veinte años, es que nuestros cuerpos por naturaleza son hechos de CEP (Carga Emocional Positiva). La CEP es la energía vital que esta fluyendo constantemente e influenciando en forma saludable el estado de nuestra mente y de nuestro cuerpo. Todas las funciones físicas, mentales y emocionales requieren de esta fuerza para su acción. La CEP viene con el derecho de nacimiento de todo ser humano. Estas cargas pueden ser descriptas como un campo energético que está fluyendo libremente, expandiendo paz, confianza, amor y libertad en nosotros. CEP es lo que abunda en los bebes y niños pequeños. También lo encontramos en la naturaleza y en los animales. La naturaleza de la CEP es la de fluir y moverse. A este campo energético le llamamos el "Cuerpo de luz".
Por el contrario, CEN (Carga Emocional Negativa), es el nombre que le damos a la misma energía cundo se halla estancada. Hoy día, es una parte muy importante de la condición humana. Puede ser descripta como el campo energético contraído y restringido de nuestra energía vital, y es creado por experiencias dolorosas o traumáticas vividas en el pasado que no han sido procesadas o digeridas. Esto determina decisiones y creencias negativas acerca de nosotros mismos y otras personas, ansiedad, temor y cualquier emoción derivada de temores tales como culpa, vergüenza, incomodidad, resentimiento, ira, etc.
La acumulación en el sistema cuerpo-mente de CEN crea una resonancia energética que denominamos "Cuerpo del dolor."
Cuando la CEN es altamente desproporcionada con respecto a la CEP, se llega a una disfunción masiva en el sistema humano cuerpo – mente.

Candace Pert, Jefa del Área de Bioquímica Cerebral de la Clínica de Neurociencia del National Institute of Mental Health en los Estados Unidos, estudia como la neuro-química influencia la salud humana. Ella expresó recientemente, que "reprimir las emociones negativas pueden ser causales de enfermedades. El no expresarlas apropiadamente, nos provoca 'cocernos en nuestra propia salsa."

Día tras día, esta inmersión crónica en la negatividad, produce influencias dañosas para nuestra salud. La clave según Pert, está en unas moléculas complejas llamadas 'neuropéptidos'. El cerebro contiene cerca de 60 diferentes neuropéptidos, incluyendo endorfinas. Estos neuropéptidos son los condicionantes por los cuales, todas las células en tu cuerpo se comunican unas con otras. Esto incluye mensajes cerebro a cerebro, cerebro a cuerpo, cuerpo a cuerpo y cuerpo a cerebro. Las células individuales incluyendo las células cerebrales, células inmunitarias y otras células del cuerpo, tienen receptores que reciben neuropéptidos. Las diferentes clases de neuropéptidos disponibles para las células, están cambiando constantemente, reflejando variaciones en tus emociones durante el día. La clase y número de emociones, conectadas con los neuropéptidos disponibles en los receptores de las células, influencian tus probabilidades de sentirte bien o sentirte enfermo.

Los virus usan estos mismos receptores para entrar a las células, y dependiendo de cuanto péptido natural haya para ese receptor, al virus le resultará más o menos difícil entrar en la célula. Para decirlo simple, Candace dijo, "Los químicos que circulan en nuestro cuerpo y cerebro son los mismos químicos que están involucrados en las emociones. Y esto me dice que . . . es mejor que le prestemos más atención a las emociones con respecto a la salud. Bajo la influencia de cantidades masivas de contracciones, nuestras células comienzan a funcionar ineficientemente." La carga emocional resultante de la acumulación de CEN, impide que los receptores de tus células reciban el mensaje de mantener las funciones básicas. Ellas no pueden realizar en adelante, tareas rutinarias de la producción de proteínas, que es una tarea básica para mantener al cuerpo en un perfecto estado de salud. No es que las células crean la enfermedad y los desequilibrios, es la ausencia de equilibrio, lo que lo crea.
Aún con una dieta "estricta", "correcta", o "ideal", los nutrientes no pueden ser asimilados eficientemente dentro del cuerpo. Este es un hecho interesante, ya que se ha puesto mucho énfasis en la importancia de la dieta y el ejercicio, para eliminar y prevenir la toxicidad dentro del cuerpo.

En muchas prácticas alternativas, hubo siempre credibilidad y aceptación de que hay un nexo común entre la emoción reprimida y el lugar del cuerpo donde se manifiesta la enfermedad o desequilibrio. De acuerdo a la Medicina Oriental, cada órgano o glándula tiene una o más emociones que la influencian.

Frecuentemente, el trauma emocional comienza a manifestar su desequilibrio en el órgano o glándula correspondiente. Con toda esta sabiduría antigua e investigación científica moderna como evidencia de respaldo, no podemos ignorar por más tiempo el hecho de que la toxicidad emocional juega un rol igual o quizás más dominante en conseguir una óptima salud. El Proceso CMR para la transformación de la memoria celular, es un método creado para encontrar y transformar la toxicidad emocional del 'cuerpo del dolor', permitiendo que todas las partes – espiritual, emocional y físicas, se comuniquen y recuperen el estado natural de equilibrio. Te invitamos a hacer clic aquí para aprender más acerca del 'cuerpo del dolor', cuya acumulación de toxicidad energética, juega un rol muy importante en la calidad de nuestras vidas.